Páginas vistas en total

domingo, 29 de julio de 2012

Sr. Ferrer, la segunda vida de una imprenta


No soy una experta en reciclaje, pero sí había visto reutilizar abrelatas, cadenas de bicicleta, discos de radial, muebles deformados o cacharros de cocina para construir cualquier otro objeto nuevo independientemente de su función. En concreto, fue el colectivo Basurama quien dejó constancia de ello hace dos años en un taller organizado por Es Baluard. Lo que no había visto reciclar todavía es el material de una imprenta antigua: el stock de papel, postales, carteles, revistas, los tipos móviles de hierro o plomo, tarjetas de visita, fotografías... El archivo de casi un siglo de historia. Éste es precisamente el caso de Sr. Ferrer, el proyecto artístico de material de papelería impulsado por el editor Miquel Ferrer (Edicions Cort) y la gestora cultural Tina Codina (Tres Serveis Culturals), dos promotores culturales de Ciutat que deberíamos tener bien situados.

Dicho proyecto, que aúna también un laboratorio de trabajo en el que diferentes artistas pueden cruzar sus ideas para que eclosione una colección propia de libretas u otros objetos a partir de materiales antiguos de imprenta, cumple desde mi punto de vista con un punto básico de la teoría del reciclaje que no se cumple en otros muchos proyectos similares pero de escaso poso en los que prevalece el diseño oportunista y el marketing tontorrón de lo vintage por encima de la ideología. Me refiero a que en Sr. Ferrer hay una honesta y verdadera señal de vida rescatada de la muerte, y hasta una promesa de perduración. Están en juego los propios antepasados del impulsor de Sr. Ferrer. Aquí hay sangre por medio. Lo que aquí han hecho Miquel y Tina es trabajar sobre un archivo en papel de cuatro generaciones de editores (la familia Ferrer), un archivo sobre la historia de Mallorca que ahora tiene una segunda oportunidad y que no tiene competidores en internet pero que al tiempo se sirve de las redes sociales para implicar a los futuros consumidores en el proceso de creación de sus productos. ¿Cómo? Pues solicitándoles directamente ideas y propuestas. Sr. Ferrer es participativo y busca trabajar sobre temas, como la identidad isleña, que nos atañen a todos. Su primera colección de libretas, todas únicas y montadas a mano, surgió de postales antiguas de temática balear. La vuelta de tuerca a esta serie llegó con la nueva colección, recién presentada en Artdemossa (en una colectiva en la Fundació Coll Bardolet), que reflexiona sobre la identidad mallorquina y el souvenir: un manojo de cuadernos realizados por la primera pareja invitada residente en el laboratorio (Jordi Cerdà y Roser Cerdà) a partir del archivo fotográfico materno de Miquel, consistente en imágenes que derrocan la idea más tópica y superficial del turista.

Me quedo con Miquel un rato más en su laboratorio. Quiero saber hasta dónde puede llegar su archivo y su capacidad de transformar esa cordillera de papeles en libretas que se convertirán a su vez en archivos nuevos para las generaciones futuras. Me muestra los boletines antiguos de la Fundació Cultural El Tresor dels Avis que su bisabuelo imprimía, un señor hiperactivo que además de músico, maestro y editor, recorría los pueblos de la isla recopilando dichos y demás muestras de folclore en peligro de extinción. De los cajones rebosan tipos móviles de temática turística, de Semana Santa, Navidad, deportes... En las estanterías hay ejemplares de la revista Cort y otros de la publicación Show, ámbito de evasión, revista mallorquina semanal de música y espectáculos (sus portadas son un claro precedente de Interviú) que capitaneó su propia familia. Y en ella llegan los descubrimientos en forma de publicidad: tres tablaos flamencos en Palma (Los flamencos, Los Rombos y Torre del Oro), o locales como Barrabás, Jack el negro o el Mónaco. Historia revivida de la isla catapultándose hacia el futuro en las libretas del Sr. Ferrer. La memoria de lo que fuimos. Y de lo que seremos.





*Publicado en "Diario de Mallorca" el 22 de julio de 2012

No hay comentarios:

Publicar un comentario